¿Crío o trabajo?

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Por: Jallier I. Rivera Fontánez
Reportaje: ¿Crío o trabajo?

Suena la alarma temprano para levantarse a preparar su almuerzo y la merienda de sus hijos. Poco después llega el momento de despertarlos, vestirlos y llevarlos a la escuela, continuando entonces hacia una larga jornada de trabajo. Así comienza el día de muchas madres trabajadoras de la actualidad, seguido de una larga rutina que puede terminar cerca de la madrugada o, en algunos casos, insomnio. 

Cada día, miles de madres puertorriqueñas deben luchar con la responsabilidad que encierra mantener una familia. No tan solo cargan con la necesidad de criar a sus hijos y encargarse de las responsabilidades domésticas, como lo establece el estereotipo cultural, sino que también deben sobresalir como profesionales para ganarse un puesto en la estratificación laboral donde predomina el patriarcado. Para estas madres, el día no se acaba hasta que por fin logran cumplir con los deberes del hogar, las necesidades de sus hijos y las responsabilidades de su trabajo, en ocasiones dejando atrás muchas de sus necesidades personales. 

 “Todavía no hemos roto el estereotipo de que mamá se queda en casa cuidando muchachos”, afirmó Yamisai Santiago, quien trabaja en Sacra FM y Radio Isla 1320, además de ser estudiante universitaria y madre de dos niños. Desde la antigüedad existe un aspecto social y cultural que encierra a las mujeres dentro de las tareas domésticas, sin permitirles participar de otros foros. Aunque en el Siglo XXI la mujer tiene mucha más participación en la sociedad, aún existen aspectos y señalamientos que según la licenciada Barrera Abad, duplican la jornada de una mujer. De igual manera, esta licenciada establece que otros factores causados por la imagen de la mujer como figura sumisa, son los trabajos “feminizados” con bajos niveles de autonomía, posibilidad de control y de promoción, en conjunto con la discriminación laboral.

Un estudio del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos de Puerto Rico, estableció que aunque la tasa de participación laboral de la mujer ha ido en aumento desde el año 1970 hasta el 2017, estas cifras ni siquiera se acercan a sobrepasar la de los hombres. Cabe mencionar que el aspecto de la “feminización” de ciertos puestos, se ve marcado según las posiciones que ocupan las mujeres en el área laboral.

Raquel López Oliver, quien es dueña de una firma de relaciones públicas y madre de una niña, comentó que a pesar de que no había vivido una situación extrema de discrimen, en ocasiones se ha visto obligada a moldear su actitud y hasta su forma de vestir para alcanzar una imagen autoritaria donde los hombres de su rama de trabajo la respeten.

El peso de lo que conlleva ser madre en una cultura donde predomina el machismo, ha llevado a muchas mujeres a dudar sobre tener hijos o dedicarse a su carrera. A largo plazo, esta problemática se puede convertir en un problema que emboque en la disminución significante de la tasa de natalidad. Es preciso establecer que otra consecuencia en el futuro, podría ser que este tipo de estrés avanzado desencadene una baja en la salud psicológica de la mujer en la sociedad.

Aunque se trata de un problema de bastante peso, muchas mujeres como Yamisai Santiago y Raquel López Oliver, han decidido emprender la lucha de criar y trabajar al mismo tiempo, estableciendo un balance entre sus responsabilidades y los señalamientos sociales. 

Para cerrar el día, la madre se va a la cama, tratando de silenciar todo lo que le espera en su rutina del día siguiente.

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